lunes, 25 de febrero de 2008

Cámaras de control: el ojo que todo lo ve.

¡Qué viene el jefe! Esta frase, más que conocida por todos los jefes, es el primer impedimento para saber lo que ocurre en nuestro local. En cuanto el jefe es divisado, todos los empleados se ponen firmes, recogen, trabajan y dejan de actuar de forma natural. ¿Cómo podemos saber qué es lo que ocurre en nuestro local cuando no está el jefe?
Evidentemente, es imposible estar todo el día pendiente de nuestro negocio, incluso es posible que tengamos varios locales, hasta que no se legalice la clonación en seres humanos, no podemos estar en varios sitios a la vez.

Hoy en día existen varias soluciones para tener controlado nuestro local de hostelería, la instalación de un buen sistema de gestión basado en TPV táctil nos permite controlar las ventas y stocks, pero además podemos tener un control visual del negocio con sistemas de videograbación. Estos sistemas basados en cámaras de control nos van a permitir “estar en todas partes”, controlar y grabar lo que pasa en nuestro local cuando no estamos.

La instalación de estos sistemas de vigilancia en los locales tienen varias utilidades: el control de nuestro negocio y empleados, tener un sistema de seguridad ante robos y altercados y proteger a nuestros clientes de intimidaciones, hurtos y reyertas.

El control interno es fundamental en cualquier negocio, pero más aún cuando se realizan muchas operaciones con efectivo. Con varias cámaras estratégicamente colocadas, podemos grabar los salones, terrazas, barras e incluso colocar una cámara encima del cajón portamonedas para grabar los cobros y la salida de dinero del cajón.
Aunque en un principio este sistema pueda parecer intimidatorio para los empleados, es bien sabido que con el tiempo todo el mundo se acostumbra a que las cámaras formen parte del entorno de trabajo. Es un sistema necesario y comprensible. ¿Ha visto usted un banco sin cámaras? ¿No es igual de importante su dinero para usted como el del banco para él? La mayoría de empleados acaban agradeciendo la implantación de estos sistemas ya que les permiten quedar libres de culpas ante cualquier sospecha injustificada.

No olvidemos además que el índice de delincuencia y robos está en aumento, cada vez tenemos más constancia de robos mientras el local permanece cerrado. Un buen sistema de videovigilancia va a dejar constancia de los sujetos que participaron en el robo y ayudar a su captura. Además, muchos ladrones deciden robar en otros locales que no estén debidamente vigilados y prescindir de aquellos que cuenten con cámaras.

Otra ventaja de las cámaras es proteger a nuestros clientes ante posibles hurtos en terrazas y salones así como reducir el número de altercados ya que la clientela sabe que está siendo grabada. Esto es un elemento disuasorio para todo tipo de conflictos.

En el mercado existen una variedad de tipos de cámaras con diversas tecnologías que nos permiten la grabación simultánea de distintas cámaras, visionado a través de Internet e incluso a través del teléfono móvil. Para una elección correcta se recomienda contratar a una empresa especializada con técnicos cualificados que instalen una solución adecuada a nuestras necesidades con posibilidades de futuro.

Todas estas ventajes hacen de un sistema de control con cámaras como algo esencial e imprescindible para el buen funcionamiento de cualquier negocio.

viernes, 22 de febrero de 2008

"El TPV de la Hostelería"

En plena “era de la información” las nuevas tecnologías están presentes en todas las facetas de nuestra vida cotidiana. Es bien sabido que estas tecnologías colaboran al desarrollo y competitividad de nuestras empresas en una época en la que el rendimiento y la eficiencia se han convertido en valores esenciales para cada negocio.

La hostelería no se queda atrás, cada día, este sector, requiere una mejor gestión para lograr ser el número uno. Las nuevas tecnologías aplicadas a la hostelería son herramientas indispensables que van a ayudar a todo hostelero a controlar y gestionar su negocio.

Estas aplicaciones se traducen en la puesta en marcha de un sistema TPV (Terminal Punto de Venta) táctil que sustituye a la ya anticuada y obsoleta caja registradora. Estos terminales, no sólo permiten emitir tickets a los clientes si no que van a ser el punto de partida de un control absoluto de nuestro negocio. Cada vez que se consume un producto, hay que tenerlo presente para su posterior facturación y descontarlo de nuestro stock. Además tendremos de forma automatizada, al final de la jornada, toda la facturación, inventario y cierre de caja con todos los datos que podamos necesitar.

Una pantalla táctil sencilla de utilizar, nos va a permitir visualizar el estado del salón indicándonos las mesas que están libres, las ocupadas y las que están pendientes de cobro. Esta información nos ayuda a gestionar y servir los pedidos en todo momento ya que podemos con una pulsación rescatar el pedido de una mesa y tenerlo delante.

Hoy en día es bastante habitual ver estos sistemas de TPV en los locales de hostelería, incluso en algunos llegamos a ver múltiples terminales, esto posibilita el realizar pedidos simultáneamente en locales de dimensiones considerables. Como herramienta complementaria, el camarero, mediante un terminal de telecomanda, toma nota directamente en la mesa y el pedido pasa directamente a cocina y a barra ahorrando tener que escribir la nota en un papel y luego en el terminal, todo pedido servido será cobrado y además se obtiene una eficacia inmejorable en cuanto a tiempos de respuesta.

Estos sistemas informáticos no sólo aumentan el control y mejoran los tiempos, si no que van a mejorar el trabajo administrativo y de gestión que se realiza antes y después de una larga jornada. Al cierre de caja, se obtendrán todos los datos económicos de la jornada, listados de productos vendidos, tickets realizados, comensales servidos, media por comensal y otros datos de interés, todo ello sin cálculos complicados ni tiempo invertido ya que se generan de forma automática.

Una gran preocupación en todos los sectores y en concreto en el hostelero, es la seguridad. Es imprescindible tener nuestro negocio controlado, pero es imposible estar siempre presente. Los sistemas TPV, mediante usuarios y permisos van a controlar la seguridad por nosotros. Las operaciones que se realizan requieren identificación del camarero con lo que por ejemplo sólo algunos de nuestros empleados podrían anular tickets o cerrar caja. Además al cierre de caja, sabremos exactamente cuanto dinero se ha facturado en efectivo o tarjeta, con cuanto dinero se abre la caja y cuanto queda al final en el cajón. Todo ello nos indicará los posibles descuadres que haya habido para su posterior evaluación.

Estas son algunas ventajas que están aplicando muchos negocios hosteleros en la Comunidad Valenciana para convertirse en líderes de mercado y aumentar su calidad de servicio y sus beneficios. A día de hoy, las empresas que no tienen en cuenta este tipo de inversiones tecnológicas están en inferioridad en cuanto a competitividad y desarrollo.